REALISMO Y

CONSCIENCIA

Vivimos en un sistema de consumo impulsivo y sin mucha más consciencia que la de tener y tener cada vez más. A poder ser en cantidades industriales y lo más económico posible, pero ¿Sabemos lo que hacemos y lo que nuestros hábitos de consumo hacen con nosotros y con el planeta?

DURANTE MUCHO TIEMPO

He estado consumiendo de forma menos consciente de lo que pensaba. ¿la trampa? No ser la persona más consumista del mundo y usar prendas alargando su vida muchos años. Sentía que no hacía las cosas del todo mal; una trampa de mi propia cabeza para permitirme, de vez en cuando, comprar prendas que en realidad no necesitaba solo porque estaban bien de precio; consiguiendo, con los años, llenar mi armario de ropa con etiqueta que probablemente nunca utilizaría. Sin saber nunca qué ponerme, teniendo la sensación de que me faltaban cosas para combinar con todo eso que nunca me pongo y con tanta ropa que ni siquiera sabes que hay al fondo del armario. ¿os suena? Y sí, seguía siendo esa persona que compraba muy de vez en cuando, preocupada por el medio ambiente y por las necesidades sociales del planeta. Que gran paradoja e hipocresía es la que vivimos sin ser conscientes.

CONSCIENCIA Y REALISMO

Tenemos que ser realistas, no podemos luchar contra el Gigante. Estoy usando un ordenador para escribir este texto y tengo un smartphone al lado. Todos sabemos lo que eso significa, estamos atrapados de alguna u otra manera, pero eso no debería ser la excusa para no despertar o al menos abrir uno de los dos ojos.

PROPONEMOS UN JUEGO

No podemos cambiar el mundo, pero al menos queremos intentarlo. Revisa tus hábitos, observa tu forma de comprar, limítala, mejórala, compra menos y mejor, sólo esas prendas que te hacen sentir bien cuando las llevas puestas. Intenta alejar, cada vez más, tu piel de químicos y tóxicos y verás cómo, poco a poco, tu energía cambia.
Date a ti mism@ la oportunidad de intentarlo, como un juego,
sin presiones.

EL CAMINO SE HACE ANDANDO

Paso a paso. No se trata de comer todo ecológico, vestir todo sostenible, hacerte vegano… Todo cambio radical y no meditado tiene una vida muy corta. Haz lo que puedas, lo que sientas en consonancia contigo, pequeños cambios; y perdonándote a ti mism@ no poder hacer más por un mundo que no depende sólo de ti.

Hagámonos todos más conscientes y revisemos nuestros hábitos.

Abre tu armario y obsérvalo. ¿Sabías que para confeccionar una camiseta de algodón con el sistema de producción convencional se necesitan los litros de agua equivalentes a lo que bebe una persona durante dos años y medio?

¿Sabemos lo que supone a nivel social y medioambiental?

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